Puntos ciegos no identificados
Zonas sin cobertura visual ni detección que nadie ha revisado en terreno.
Análisis de riesgos, identificación de vulnerabilidades y puntos ciegos, y diseño de un programa de seguridad con procedimientos, dotación y tecnología recomendadas.
Contratar seguridad sin diagnóstico suele terminar en dos extremos: pagar por más dotación de la necesaria o dejar sin cobertura los puntos que sí importan. Nuestra asesoría parte por levantar cómo funciona hoy la instalación y dónde están las vulnerabilidades reales.
El diagnóstico se entrega por escrito, con las vulnerabilidades identificadas y las recomendaciones priorizadas por impacto y factibilidad: primero lo que reduce más riesgo con los medios disponibles, después lo que puede abordarse por etapas.
Es un servicio de consultoría. Puede contratarse de forma independiente o combinarse con la operación de guardias OS-10 y con tecnología de CCTV, alarmas y control de acceso.
La mayoría de las empresas ya tiene medidas de seguridad. El problema no es la falta de inversión, sino que no está dirigida a los riesgos que efectivamente existen.
Zonas sin cobertura visual ni detección que nadie ha revisado en terreno.
Inversiones definidas por costumbre y no por el nivel de riesgo que reducen.
Cada turno resuelve las situaciones como puede, sin criterio común ni registro.
La instalación cambia, los procedimientos no, y el nivel de protección se degrada.
Esto es lo que entregamos en una asesoría de seguridad para una instalación.
Cinco etapas. La asesoría se basa en lo que se observa en terreno, no en supuestos.
Nos indicas el tipo de instalación, su ubicación y el motivo de la asesoría.
Recorremos la instalación, revisamos accesos, perímetro, rutinas y medidas existentes.
Entregamos las vulnerabilidades identificadas y su nivel de criticidad.
Presentamos el plan de seguridad y las recomendaciones priorizadas por impacto y factibilidad.
Acompañamos la implementación por etapas y revisamos el plan según cambie la operación.
Una asesoría sirve cuando sus recomendaciones se pueden ejecutar. Por eso cada recomendación queda asociada a un responsable y a un orden de implementación, y el programa de seguridad se revisa con el cliente de forma periódica.
Cuando la empresa ya opera con vigilancia o tecnología, el diagnóstico incluye cómo se articulan ambos: supervisión de turnos, registro de novedades, verificación de eventos y protocolos de respuesta. Nuestro compromiso de respuesta ante alertas de monitoreo es de menos de 5 minutos, con central operativa las 24 horas.
Asesoramos a organizaciones que necesitan ordenar su seguridad, ya sea porque crecieron, porque cambiaron de instalación o porque deben responder a una exigencia externa.
Plantas con turnos rotativos, contratistas y activos de alto valor.
Operaciones con carga, andenes y control de proveedores.
Accesos de visitas, estacionamientos y zonas de uso restringido.
Redes con varios puntos y criterios de seguridad poco homogéneos.
Recintos con residentes, visitas, proveedores y áreas comunes.
Organizaciones con público, personal y horarios de alta circulación.
Es un servicio de consultoría: un análisis de la instalación y de su operación para identificar riesgos, vulnerabilidades y puntos ciegos, y para proponer un plan de seguridad con procedimientos, dotación y tecnología recomendadas. El resultado se entrega por escrito.
Contratar guardias es ejecutar una operación de vigilancia. La asesoría es definir qué operación se necesita y por qué: cuántos puestos, en qué horarios, con qué procedimientos y con qué apoyos tecnológicos. Ambas cosas son compatibles y pueden contratarse por separado.
Depende del tamaño de la instalación, de la cantidad de sitios a revisar y de la información disponible. El plazo se define en la propuesta, después de conocer el alcance del levantamiento.
El diagnóstico y el plan de seguridad documentan el estado de la instalación, las medidas adoptadas y los procedimientos definidos. Ese respaldo escrito es el que habitualmente se presenta ante una aseguradora o en un proceso de auditoría. Los requisitos específicos de cada entidad los define el propio solicitante.
Tipo de instalación y rubro, dirección, cantidad de sitios o sucursales, cantidad de accesos, superficie aproximada, dotación actual si existe, tecnología instalada y el motivo de la asesoría. Con eso definimos el alcance del levantamiento.
Santiago y comunas de la Región Metropolitana, Viña del Mar y Valparaíso, Rancagua y Valdivia. Para empresas con instalaciones en más de una ciudad, el diagnóstico puede abarcar todos los sitios bajo un mismo trabajo.
Agendamos el levantamiento en terreno en la ciudad que necesites y te entregamos el diagnóstico y las recomendaciones por escrito.